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jueves, 9 de junio de 2011

PONENCIA DEL PRESIDENTE DE LA CORPORACIÓN DESARROLLO Y PAZ DEL CESAR EN LA CUARTA CONFERENCIA DEL CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE DESARROLLO Y PAZ EN EL DEPARTAMENTO DEL CESAR”, PROMOVIDO POR EL PROGRAMA DE DESARROLLO Y PAZ DEL CESAR – PDP CESAR Y EL PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO – PNUD.

Valledupar 9 de junio de 2011

Saludo a los presentes;

La mayor parte de los Programas de Desarrollo y Paz que hay en Colombia surgieron como iniciativa directa de la Iglesia Católica. En el caso del Cesar, la Diócesis de Valledupar ha estado acompañando esta importante iniciativa desde el primer momento y actualmente tengo la responsabilidad de presidir la Corporación que impulsa y dirige este Programa. Nuestro compromiso con el desarrollo y la paz no es accidental a nuestra misión evangelizadora; la Iglesia Católica está convencida que la promoción de la paz y la reconciliación en el país es aspecto integrante de su labor pastoral. La construcción de la paz es uno de los signos que el Señor Jesús dio para reconocer a quienes son hijos de Dios. Entendemos la paz como fruto del dialogo, la búsqueda de la justicia y la solución negociada de los conflictos, concepto que prima sobre una reductiva idea de “pacificación” que sería el resultado de las victorias militares de unos contra otros.



En el hoy de nuestra patria estamos convencidos que “La guerrilla fracasó en sus propósitos, pero la asociación de ciertas élites con actores armados ilegales y las prácticas de guerra ilegítima del Estado y de los grupos paramilitares también han fracasado” .

Las afectaciones del conflicto a la sociedad, y al Estado mismo son incalculables. Las crisis humanitarias, así como las secuelas dejadas por la degradación de los conflictos, han dejado saldos de dolor, atraso, pobreza y marginalidad.

Es por ello que la Iglesia ha conformado en 1995 la Comisión de Conciliación Nacional , como espacio convocante para elaborar con la participación amplia y suficiente, elementos orientadores de un proceso de paz y reconciliación nacional.

Un importante encuentro promovido por la Iglesia ha realizado las siguientes reflexiones:

“La reconciliación comienza con la creación de una visión compartida del país que queremos. Esta visión se edifica sobre un objetivo común con sentido de urgencia: La construcción de una democracia moderna, cimentada sobre una sociedad civil ilustrada, deliberante, participativa e incluyente; y sobre un Estado Social de Derecho Transparente, que reconozca y respete los Derechos de los ciudadanos y que mejore sus condiciones de vida en un ambiente de tolerancia e igualdad política y social para todos. Dicha democracia debe fundarse sobre una revaloración de lo público y sobre un compromiso ético en el ejercicio de la política, que rescate el espíritu de la constitución política de 1991, y que prevenga y sancione legal y socialmente las violencias, el crimen y la corrupción” .

Considero importante que el Cesar, representado en sus organizaciones sociales, instituciones públicas, empresas y demás organismos vivos del Departamento, apropie y desarrolle lo construido en importantes encuentros realizados en diversas regiones del país, bajo la iniciativa de la Comisión de Reconciliación, con el aporte de muy variados participantes, y que en el país se conoce como DECLARACIÓN DEL ACUERDO NACIONAL DE MINIMOS DE PAZ Y RECONCILIACIÓN . Dicha declaración fue elaborada para aportar en el diseño de políticas del Gobierno Nacional durante el cuatrienio 2010 – 2014, pero es plenamente vigente en nuestra actual coyuntura electoral.

Los temas centrales del Acuerdo Nacional de Mínimos son:

1. Política negociada de paz y reconciliación.

A pesar de los importantes avances en la economía Colombiana, y en el incremento de la confianza internacional, el país mantiene retos sociales relacionados con la disminución de la pobreza y la desigualdad, el desempleo, así como con la consolidación de una sociedad reconciliada con capacidad de transformar sus conflictos y construir una paz para todos.
Nuestro país, y el Departamento del Cesar, necesita evidenciar el compromiso que todos los sectores tienen para la reconciliación y la construcción de la paz. La búsqueda de la paz, el esfuerzo por construirla, implica que éste se constituya en el eje articulador de la política pública. Que sea considerado como un eje orientador de los gobiernos, para que finalmente se den las bases para la construcción de una política pública integral de reconciliación y paz” .

2. Estado Social de Derecho: Democracia Real y transparencia en el uso de los recursos públicos

“Generar espacios de formación y participación ciudadana que permitan evidenciar la presencia de una democracia real que supere la formalidad constitucional, incluyendo al ciudadano en la construcción de país, y las diferentes necesidades de las regiones y las minorías, es muy importante para consolidar una democracia real.

La democracia en Colombia tiene como desafío ratificar la vigencia del pacto de paz de la Constitución Política de 1991, para seguir construyendo un Estado Social de Derecho, con políticas que atiendan a los derechos fundamentales; con instituciones legítimas, transparentes e independientes; con mecanismos para la participación de los ciudadanos; así como con la transparencia en el monopolio del uso de la fuerza por parte del Estado” .
3. Equidad en el acceso a los derechos para garantizar una vida digna.
La experiencia mundial reciente ha demostrado que los mecanismos de mercado creados para producir y distribuir bienes y servicios públicos, son ineficaces e insuficientes para que el Estado cumpla cabalmente con sus deberes constitucionales y la ciudadanía pueda ejercer plenamente sus derechos.
Colombia, a pesar de su potencial de desarrollo, continúa con altos niveles de pobreza y especialmente de desigualdad, que de acuerdo con el coeficiente de GINI la colocan como uno de los países con mayores niveles de inequidad de América Latina. Por ello el reto en este tema es una de las prioridades de la política pública, entre otras, para cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, particularmente la meta de reducir en por lo menos un 50% la pobreza extrema para el 2015.

4. Construcción de país desde la diversidad regional

La descentralización y el desarrollo territorial son estrategias que pueden facilitar y propiciar la solución de los grandes problemas que afronta Colombia, en temas como la pobreza y la desigualdad, las brechas regionales, la degradación ambiental, el clientelismo, la corrupción, la exclusión política, la influencia de los grupos armados y el narcotráfico en la gestión pública, fenómenos que tienen como principal escenario el nivel territorial.
“La descentralización y el ordenamiento territorial son herramientas potentes para enfrentar las complejidades económicas, humanitarias, sociales y políticas que vive Colombia: la pobreza y las profundas desigualdades, el conflicto armado y el desplazamiento forzado, la inseguridad en las calles y el desempleo, la apatía ciudadana frente a lo público y a lo político, la corrupción y las ineficiencias en el manejo de los dineros públicos pueden tratarse con mayor eficacia” .

5. Alternativas productivas sostenibles

“Colombia atraviesa por la compleja contradicción entre crecimiento y desarrollo social. En tanto que en los últimos 20 años el crecimiento del PIB ha podido cua- triplicarse, la pobreza por ingresos medios supera el 45% de la población y la indigencia alcanza al 16% de los colombianos. El periodo del modelo de apertura económica ha presentado contradicciones entre crecimiento y pobreza en nuestra nación; se cree que el modelo de crecimiento y competitividad si bien ha favorecido el uso del capital y su remuneración, ha descuidado el uso del factor trabajo como generador de riqueza. El país en los últimos 15 años tuvo un desempleo promedio de dos dígitos, llegando a 13% en 2010 y evidenciando problemas estructurales en la economía local y regional.
Más allá de las decisiones macro económicas, es necesario re-pensar un desarrollo endógeno a partir de las capacidades y oportunidades de la región. Un modelo de producción sustentable se puede desarrollar a través de la creación de cadenas productivas sociales, que se definen como un modelo de producción, distribución y comercialización que arranca con la explotación de ventajas generalmente naturales y adquiridas comparativas que se tiene a nivel local, regional y nacional, hasta convertirlas en competitivas por todos los participantes.
Es más social la cadena si intervienen en todas las fases los diferentes grupos sociales, en especial los pobres; la cadena es más solidaria si logra involucrar a los emprendedores, innovadores, pequeños productores, trabajadores, artesanos, grupos de mujeres, redes de consumidores, entre otros (Villa, 1999)” .

6. Cobertura y calidad en la educación

“La educación es uno de los factores principales para la construcción de las condiciones de paz y conciliación nacional, teniendo en cuenta que tiene la capacidad de incidir en las estructuras sociales, garantizar una cultura de convivencia, el respeto a las diferencias, la tolerancia y la solidaridad.
Es considerada como uno de los vehículos más efectivos en la movilidad social y en la contribución para reducir la pobreza estructural y la desigualdad.
Por lo tanto, se espera que la educación contribuya a la formación en valores, principios y en la construcción de un país que supere los conflictos internos y las causas de la violencia, con educación en derechos humanos, democracia, paz y resolución de conflictos” .

7. Participación ciudadana en la construcción de los destinos colectivos

“La participación ciudadana es un principio fundamental para la estructuración del Estado y la consolidación de la democracia. Es importante comprender el potencial de organización social a la hora de pensar y promover el desarrollo de los pueblos y la gestión de los conflictos sociales.

Las ideas compartidas de desarrollo, de territorio, de paz y reconciliación son el verdadero camino para avanzar hacia una sociedad que apropia la convivencia y el respeto a los Derechos Humanos, como parte de su filosofía de vida” .

8. Reforma agraria amplia e integral

“La reforma agraria exige que se piense una gama amplia de mecanismos de acceso a la tierra con fines productivos. Pero debe atender no sólo los fenómenos relacionados con la vida económica, sino también aquellos que hacen parte de la vida política, cultural, ambiental y social de las comunidades.
Los datos de concentración de la propiedad en Colombia dan cuenta de la urgencia de introducir estrategias que la reduzcan y la transformen productivamente para constituirse realmente en una locomotora del desarrollo social más que del crecimiento económico.
Adicionalmente, gran parte del retroceso en la redefinición de la estructura agraria en Colombia es atribuido al conflicto armado, al narcotráfico y a los factores concurrentes de ausencia de presencia del Estado, no en términos militares, sino de otras instituciones que garanticen los derechos, entre ellos la de la presencia efectiva del sector justicia” .

Por otro lado, creemos que la paz del país se construye desde las regiones, desde lo local. Es por ello que estos temas en el contexto departamental y de cada municipio, deben hacer parte de los acuerdos locales, de la política pública, así como de las acciones programáticas de los próximos gobernantes.

Este año, que es un año de procesos electorales, exhortamos a los candidatos y partidos políticos a que reivindiquen el verdadero sentido de la democracia, indicando de forma clara y coherente la forma como orientarán el desarrollo y la paz desde la institucionalidad pública.

La Diócesis de Valledupar, hace parte de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar; organización que ha nacido para dinamizar la creación y fortalecimiento del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar.

Consideramos que los Programas de Desarrollo y Paz son espacios legítimos para construir desde las diversas fuerzas vivas de un territorio los acuerdos necesarios para propiciar condiciones de dignidad humana y desarrollo integral.

Los programas de Desarrollo y Paz son iniciativas de Sociedad Civil Organizada, que buscan contribuir y hacer parte en la construcción del desarrollo. Para ello, el dialogo y la interlocución se constituyen en el mejor camino. En ese sentido, los PDPs son apuestas de Paz, de Convivencia y Reconciliación, que aspiran al ideario de territorio basados en la cultura de derechos, en la corresponsabilidad y en la dignificación de las relaciones sociales.

El Programa de Desarrollo y Paz del Cesar, se sustenta en la necesidad de crear confianza, así como las nuevas y mejores relaciones que permitirán el trabajo conjunto por la Vida querida y Deseada en el Departamento del Cesar.

Necesitamos con urgencia la construcción de una idea compartida de Departamento donde todos y todas seamos posibles. Donde los niños y niñas, las mujeres, los jóvenes, los campesinos, así como las comunidades negras e indígenas, se sientan escuchadas, identificadas, y sean partícipes en la construcción de su propio Desarrollo en igualdad de oportunidades.

Ya hemos dado los primeros pasos, y estamos perfilando las estrategias para dinamizar procesos locales de desarrollo y paz. Para ello, hemos decidido promover procesos de:

1. Paz y Derechos Humanos
2. Gobernabilidad Democrática
3. Desarrollo Integral Sostenible
4. Educación y Cultura, y
5. Ordenamiento Territorial

Creemos que abordar las dimensiones citadas, nos da la oportunidad de identificar y trabajar de forma articulada con las comunidades, las instituciones del Estado, el Sector Privado y la Cooperación Internacional, por la superación de las causas que al día de hoy tienen al Cesar, así como al país, “en el atraso, la pobreza, la desigualdad, la exclusión política y la injusticia social” .

La condición prioritaria, es que éste sea una apuesta eminentemente participativa; buscando siempre el consenso de todos y todas sin distinciones, que consulte los intereses colectivos y no dependa de los intereses particulares o de grupos.

Les animamos a todos y todas para que nos demos la oportunidad de la vida querida y deseada en éste, nuestro Departamento del Cesar.

Muchas Gracias

+ Oscar José Vélez Isaza
Obispo de Valledupar
Corporación Desarrollo y Paz del Cesar
Presidente




domingo, 5 de junio de 2011

“¿Quién los financia?, esa es la clave”: Claudia López

¿Quién financia las campañas de los políticos en el Cesar?, esa fue la pregunta que la politóloga e investigadora Claudia López dejó en Valledupar durante la intervención en un foro sobre coyuntura política promovido por la alianza entre el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar, PDP.

La investigadora aseguró que es muy importante saber de dónde provienen los recursos que los políticos utilizan para participar en las diversas elecciones.

Precisó que las comunidades deben estar muy atentas para no permitir que se gasten los recursos públicos en campañas, que no ingresen dineros provenientes del narcotráfico o el contrabando y que no se permita la imposición de los nuevos grupos ilegales en las elecciones de octubre.

Al referirse sobre el escándalo de la presunta intervención indebida del alcalde Luis Fabián Fernández Maestre en la Consulta Liberal del pasado 29 de mayo, ésta dijo que lo importante no es quién envió el mensaje, sino velar para que no exista participación en política de funcionarios.

“A mí lo que me preocupa es que no se haga vigilancia del proceso y de las inversiones de las administraciones, porque uno entiende que la contratación no se puede paralizar, pero debe haber revisión de lo que se hace para sancionar a quienes usan nuestro recursos para montar a sus sucesores”, dijo López

Auditoría, esa es la estrategia

Una auditoría seria, que no vendrá de manos de los gobernantes, propone la politóloga quien invita a los gremios, Cámara de Comercio, medios de comunicación, la academia y ciudadanía en general, para que se proponga una auditoría seria al manejo de los recursos de las campañas y que los mandatarios sean honestos y digan de forma legítima quiénes son los candidatos que les gustan.

“Con que el Alcalde y al Gobernador digan a quién apoyan no pasa nada, ese no es el problema, lo que preocupa es que se use intimidación, regalías, contratos a favor de un determinado candidato; lo que hay que evitar es el desvío de recursos y esa forma de hacer política”, dijo López.

Frente al tema de las consultas internas de los partidos, la investigadora precisó que es muy lamentable que el estado colombiano se gaste millonarios recursos en el desarrollo de esos procesos electorales y a los partidos no les interese hacer las consultas.

“Si los partidos políticos quieren seguir haciendo las consultas que las paguen ellos mismos”, fue lo que dijo López al referirse a la financiación estatal de las consultas. Manifestó que los movimientos políticos pidieron realizar los procesos internos y a pocos días del 29 de mayo, en muchas ciudades desmontaron esas consultas, cuando ya el gobierno había hecho una gran inversión económica. Dijo que esa plata se perdió.

Una mirada al Cesar

Fabio Canchila Castro, director ejecutivo de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar, dijo que este tipo de conferencias buscan fortalecer los procesos de construcción de una ciudadanía activa y de participación política, para establecer análisis y contribuir a plantear propuestas de solución al conjunto de desafíos que interpelan en la actualidad al Cesar. Participaron además, Juan Fernando Londoño, consultor del PNUD quien abordó el tema de la Reforma Política y coyuntura electoral; Luis Eduardo Celis, de la Corporación Nuevo Arco Iris; y el investigador Simón Martínez, quien habló sobre gobernabilidad en Cesar.
EX SENADOR

Al evento asistió el ex senador Álvaro Araújo Castro quien pidió el uso de la palabra y en una corta intervención, dijo que él fue condenado sin juicio, acusado y señalado de forma injusta en el proceso de la parapolítica; recordó que denunció y puede probarlo que desde antes del año 2000 denunció a los paramilitares y por ello fue víctima de un atentado. Comparó el comportamiento del paramilitarismo en el Cesar con el Nazismo Alemán de la II Guerra Mundial, Sin embargo, “quienes acabaron con los Nazis, dejaron caer dos bombas atómicas en Japón y es hora y el mundo se lamenta ese crimen”, por último pidió revisar varios de los planteamientos de la politóloga Claudia López y le pidió que lo invitara a la Fundación Arco Iris y al MOE.


POLINOTAS


De regreso a la política
Atrás quedaron los días de especialización como médico internista de la ex primera dama de Valledupar, Obeida Salgado de Pupo, quien decidió decir adiós a sus estudios en Venezuela y regresar a Valledupar para postular su nombre como candidata al Concejo de esta capital. El padrino será su esposo, Ciro Pupo Castro, quien está recorriendo la ciudad para buscar los votos que su mujer necesita para iniciar camino en el controvertido mundo de la política.
La suma de las firmas

La aspirante a la Alcaldía de Valledupar, Omaira Herrera Miranda, precisó que, en su proceso de recolección de firmas ya lleva más de 52 mil rúbricas recolectadas, los de la campaña de Arturo Calderón no precisan cifras, pero las cifras son bastante elevadas, la pregunta del millón es, ¿Y cómo va Melkis Kammerer?, quien además de buscar firmas, lleva una alcancía bajo el hombro para recolectar $250 millones. ¿Le rendirá?. Suerte a todos con la colecta.

¿Trinomio perfecto?
Al mejor estilo de una ecuación matemática, se espera ver el trinomio cuadrado perfecto, conformado por Álvaro José Soto, Rodrigo Ríos Uribe y Rubén Darío Carrillo. Este trío espera ponerse las pilas y llegar recargado a las elecciones del 30 de octubre para, aumentar los votos y porque no, resultar ganadores.

Ver nota publicada por Vanguardia Valledupar

jueves, 2 de junio de 2011

PONENCIA DEL DIRECTOR EJECUTIVO DE LA CORPORACIÓN DESARROLLO Y PAZ DEL CESAR EN LA TERCERA CONFERENCIA DEL CICLO DE CONFERENCIAS SOBRE DESARROLLO Y PAZ EN EL DEPARTAMENTO DEL CESAR”, PROMOVIDO POR EL PROGRAMA DE DESARROLLO Y PAZ DEL CESAR – PDP CESAR Y EL PROGRAMA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL DESARROLLO – PNUD.

Valledupar 2 de junio de 2011

CONFERENCIA: “ESTRUCTURA DE PODER, GOBERNABILIDAD DEMOCRÁTICA Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA EN EL CESAR”

Sean todas y todos bienvenidos.

Nuestros agradecimientos a la Embajada de Suecia y al PNUD por permitir el desarrollo de estudios que coadyuvan en la orientación y fortalecimiento del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar.

Un saludo muy especial y nuestros más sinceros agradecimientos, por atender a ésta invitación, a los conferencistas:

1 Juan Fernando Londoño

2Simón Martínez

3Luís Celis

4Claudia López

 
De igual forma, por permitirnos éste espacio, le expresamos nuestra gratitud a la Dra. Gelca Gutiérrez; Directora de la Fundación Universitaria del Área Andina, por acogernos en su casa.

El día de hoy, y para efectos de afianzar nuestras reflexiones a propósito de los temas que nos convocan, me permito compartirles los principales desafíos identificados en el Diagnóstico Participativo del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar, como expresión de lecturas territoriales de líderes y lideresas del Departamento del Cesar.

Primer desafío: Superar la desconfianza entre comunidades, instituciones públicas y empresas, toda vez que en su pasado reciente, y aún en la actualidad, se les asocia a relaciones excluyentes sustentadas en el clientelismo, la politiquería y corrupción.

Segundo desafío: Superar las afectaciones sistemáticas a la sociedad cesarense, cuya exposición a violaciones de Derechos Humanos por parte de grupos armados al margen de la ley data de hace más de 40 años; tiempo suficiente para incorporar en los rasgos característicos del relacionamiento entre personas, comunidades, organizaciones e instituciones niveles de agresividad supeditados a la dicotomía “amigo – enemigo”.
Tercer desafío: Superar conflictos asociados a la ocupación, uso, manejo y aprovechamiento del territorio, apropiando además, las diversas cosmovisiones y aspectos normativos estipulados para tales fines.

Cuarto desafío: Construir referentes locales y experiencias edificantes del sujeto político de derechos cesarense.

Quinto desafío es: Superar los rasgos de pobreza, desnutrición y analfabetismo de las personas más vulnerables del Departamento.

Desde el PDP Cesar, consideramos que superar estos desafíos, y abrirnos a escenarios de trabajo conjunto entre la sociedad civil y la institucionalidad pública, representa de nuestra parte abogar por el ejercicio de la ciudadanía activa, así como del goce efectivo de nuestros derechos y libertades. Al mismo tiempo, es cada vez más necesario que la institucionalidad pública, reconstruya la legitimidad que se ha disminuido con el tiempo.

La propuesta respetuosa de éste Programa de Desarrollo y Paz, está asociada a la generación de condiciones para la dignidad humana y el desarrollo integral en armonía con la naturaleza. Consideramos que aproximarnos a dicha propuesta, sugiere la revitalización de una democracia que apropia y dispone de valores éticos, promueve el empoderamiento ciudadano, la organización social, así como la construcción de lo público.
Por lo anterior, consideramos que:

1. Democratizar la formación y capacitación en temas de sociedad civil, ciudadanía, gobernabilidad y estado social de derecho

2. Acompañar a expresiones de la sociedad civil en procesos de empoderamiento, participación e incidencia en la construcción de lo público a nivel local y departamental

3. Acompañar en procesos de fortalecimiento institucional a nivel local y departamental mediante la conformación de redes interinstitucionales

4. Acompañar procesos de control social y político a nivel local y departamental

Merecen toda nuestra atención y esfuerzo.

Muchas Gracias.
Fabio A Canchila Castro

Corporación Desarrollo y Paz del Cesar

Director Ejecutivo




viernes, 27 de mayo de 2011

Ponencia del Director Ejecutivo de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar en el marco de la Segunda Conferencia del Ciclo de Conferencias promovida por el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar PDP Cesar y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD.

Mayo 27 de 2011

Sean todas y todos bienvenidos.

Un saludo muy especial y nuestros más sinceros agradecimientos, por atender a ésta invitación, a los conferencistas:

Alejandro Reyes, asesor del Ministerio de Agricultura

Arturo García; consultor de la firma Econometría S.A

Carlos Vargas; consiltor del PNUD para el Informe Nacional de Desarrollo Humano

Nuestros agradecimientos a la Embajada de Suecia y al PNUD por permitir el desarrollo de estudios que coadyuvan en la orientación y fortalecimiento del Programa de Desarrollo y Paz del Cesar.

De igual forma, por permitirnos éste espacio, le expresamos nuestra gratitud al Dr. José Luis Urón; Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Valledupar; entidad que recientemente se vincula como parte de la Corporación Desarrollo y Paz del Cesar.

El Programa de Desarrollo y Paz del Cesar cifra su pertinencia en la necesidad de propiciar, acompañar, fortalecer y consolidar desde la Sociedad Civil, en articulación con la institucionalidad Pública, el Sector Privado e Instancias de Cooperación, procesos generadores de condiciones consistentes y sostenibles de dignidad humana y desarrollo integral en armonía con la naturaleza.

Es parte de nuestro propósito, la generación de espacios ampliamente incluyentes y participativos que propendan por el trabajo conjunto en favor del desarrollo y la paz a nivel local y departamental.

Consideramos valioso éste seminario, toda vez que ponderamos la dimensión socioeconómica como factor imprescindible para abordar la superación de desafíos estructurales de violencia, inequidad, pobreza, exclusión y marginalidad.

A propósito de lo anterior, es preciso compartirles tres aspectos relacionados con la orientación y enfoques del PDP Cesar con respecto al desarrollo; y en particular, al desarrollo socioeconómico:

1. Como primer aspecto, consideramos que el camino a la convivencia pacífica y a una paz duradera depende del tipo de desarrollo que construyamos; del tipo de ocupación, y del tipo de estrategias que empleemos para potenciar sectores de la economía de éste territorio.

Con el tiempo, hemos aprendido que los negocios promovidos desde la cultura de la ilegalidad promueven la violencia, proyectando seudo-economías que conducen a los actores más vulnerables de un territorio a perpetuarse en las trampas de la pobreza y la marginalidad.

2. En segundo lugar, consideramos que la perspectiva sistémica del desarrollo, invita a pensar que además de económico, el desarrollo tiene mucho que ver con lo humano, social, político, ambiental, territorial, cultural y administrativo; y en especial, tiene que ver con todo ello en relación.
Lo anterior quiere decir, que lograr avances importantes en materia de dignidad humana, generación de ingresos, mejoramiento de calidad de vida, está supeditado a las condiciones sociales, políticas, económicas, culturales y ambientales de los territorios. Y en ese sentido, dependerá, además, del tipo de relaciones y alianzas que se construyen a nivel territorial.
Hoy más que nunca, toma vigencia la necesidad de afianzar relaciones público privadas, que faciliten la inclusión de organizaciones y comunidades a dinámicas socioeconómicas justas, equitativas, y realmente favorables.
3. En tercer lugar, es preciso orientar y trabajar por un equilibrio entre el crecimiento económico y el mejoramiento de las calidades de vida de todos los seres humanos que habitamos el departamento del Cesar. Lo que experimenta el país en términos económicos, tiene mucho que ver con el crecimiento de unos sectores de la economía, que al final de cuentas, no representan verdaderas posibilidades de desarrollo humano, o a lo sumo, de bienestar de las personas en general.

Lo anterior plantea un desafío sustantivo a propósito del desarrollo, y tiene que ver con la función distributiva de la riqueza. Algunos analistas plantean que hay cada vez más personas pobres, que aumenta el número de personas que viven en la indigencia, y que no necesariamente se incrementa el número de personas ricas.

Pero también sugiere, que un territorio económicamente viable, productivo y competitivo, es aquel que invierte y reinvierte en factores que garantizan el apalancamiento y sostenibilidad del territorio en sí mismo. No podemos hablar de desarrollo económico, ni mucho menos de desarrollo humano, cuando no existen garantías de derechos, cuando en materia de educación, preocupa más la cantidad que la calidad, y más aún, si ésta no se corresponde con las vocaciones y potencialidades productivas de un territorio; cuando los servicios básicos no son adecuados; o cuando la capacidad institucional no alcanza a promover y/o proveer las condiciones necesarias para que una empresa sea sostenible.

Para el caso específico del Departamento del Cesar, construir bases socioeconómicas o vitalizar las que existen, y orientarlas hacia la promoción de un desarrollo humano integral, sugiere tener en cuenta los siguientes aspectos:

1. Reconocer las ventajas competitivas y comparativas del departamento del Cesar

2. Promover innovaciones y emprendimientos que orienten esfuerzos hacia el apalancamiento de dinámicas socioeconómicas alternativas y complementarias a las ya existentes

3. Pensarnos como cesarences en el largo plazo. La Minería en el Cesar es finita, y los recursos que por regalías le llega a los municipios y al departamento también. Ése es un principio de la economía, y por ello, no es menos cierto que desde hoy, debemos pensar cómo se aprovecha el ejercicio de explotación actual, pero sobre todo, cuál debe ser el tipo de economías que necesitamos para construir y hacer sostenible la prosperidad en nuestro departamento

4. Por último, existen aspectos imprescindibles para afianzar dinámicas socioeconómicas favorables como son:

a. Promover el acceso a tierras por parte de familias y comunidades

b. Promover la apropiación de paquetes tecnológicos que incrementen productividad, agreguen valor y mitigen los impactos ambientales

c. Promover iniciativas como las de las Zonas de Reserva Campesina y las Zonas de Reserva Alimentaria

d. Promover esquemas asociativos, articulados a encadenamientos productivos con altos niveles de impacto en mercados regionales e internacionales

e. Afianzar relaciones público privadas que coadyuven en la promoción y dinamización del desarrollo rural y urbano del departamento

f. Valorar, respetar y proteger los enfoques de desarrollo de comunidades negras e indígenas.

Esperamos que éstos y otros temas pertinentes para el departamento puedan ser conversados ésta tarde, y de paso, hagan parte de las reflexiones y decisiones que debemos tomar para hacer de la dignidad humana y el desarrollo integral parte de las realidades construidas por todos y todas.

Muchas Gracias.
 
Fabio A Canchila Castro
Corporación Desarrollo y Paz del Cesar
Director Ejecutivo

jueves, 26 de mayo de 2011

La Confianza como valor esencial

La desconfianza es una semilla que germina en cualquier tipo de suelo. En la medida que se siembre desconfianza, muy probablemente se cosecharán tragedias. Ésta semilla surge gracias a varios nutrientes; tres de ellos son: la violencia que fractura el tejido social; las perspicacias que sugieren ápices de malignidad en el proceder del otro; y el desconocimiento, que en nuestro contexto ha representado lo temido y oscuro, y – por tanto-, lo que se debe anular.

Por otro lado, la confianza refleja una actitud expectante ante la vida y lo que sucederá en el futuro. Representa la idea de que todo lo que está por venir será mejor, así como las posibilidades de contar con las capacidades, responsabilidades y buenos oficios de los demás.

En una democracia como la nuestra, sustentada en el principio de Estado Social de Derecho, la confianza se construye a partir de la legitimidad de las instituciones del Estado, la legalidad en las relaciones entre los ciudadanos y ciudadanas, así como la transparencia en el proceder de las empresas con respecto a la implementación de prácticas limpias que, además de rentabilidades, representen beneficios y bienestar para la sociedad en general.

Para el caso del Departamento del Cesar, al igual que la región Caribe y el país, construir confianza luego de episodios de violencia y conflicto arraigado, y aún durante ellos, representa la necesidad de dar pasos cada vez más claros y concretos en los siguientes aspectos:

Aproximarse cada vez más a los propósitos de Verdad, Justicia, Reparación y, hoy más que nunca, de Garantías de no Repetición. De igual forma, es preciso velar por que las enunciadas leyes de víctimas, tierras y recientemente de desarrollo rural, sean verdaderos pasos hacia la generación de condiciones para la dignidad humana y el desarrollo integral que aspiramos.

 
Recuperar la plena vigencia de los derechos humanos y deberes ciudadanos; ratificando como expresión de garantías, la fluidez y transparencia en las relaciones entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial en todos los niveles y contextos.

 
Promover la participación ciudadana y el control social como estrategias para construir relaciones edificantes que establezcan los acuerdos por la vida que se desea vivir. Así mismo, hacer de la rendición pública de cuentas un hábito democrático generador de confianza, transparencia y apropiación ciudadana de las realidades sociales, políticas y económicas de los municipios y departamentos.

 
Superar los actuales esquemas de intervención y asistencialismo, que representan afectaciones graves a mediano y largo plazo, dando paso a la generación de empoderamiento y cogestión del desarrollo socioeconómico desde la concreción de alianzas público privadas que dinamicen la inclusión de comunidades y organizaciones sociales a dinámicas de desarrollo y paz a nivel local y regional.

Por último, en aras de la confianza, es de vital importancia, trabajar por la inclusión, respeto y reconocimiento por la diversidad y la diferencia como algo natural e indisoluble.

En un país donde la diversidad es característica, la confianza se cimenta en el respeto y valoración de las diferencias de género, raza, poblaciones, cosmovisiones, ideas y propósitos.

El desafío está planteado; la confianza es un valor social esencial para construir desarrollo, paz y convivencia; y en un Estado Social de Derecho, la confianza debe ratificar la idea de que “la democracia brilla cuando el poder pasa de unas manos a otras sin que medie la violencia; sin pérdidas de memoria; y en la dignificación de la sociedad y las personas, quienes al final de cuentas, son su esencia y razón de ser”.















sábado, 21 de mayo de 2011

PDP y PNUD iniciaron conferencias sobre desarrollo y conflicto armado

En el auditorio de la Fundación Universitaria del Área Andina se inició el ciclo de conferencias sobre los temas de conflicto armado, paz y desarrollo en el Cesar, organizado por el Programa de Desarrollo y Paz del Departamento y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), encaminado a crear conciencia en la sociedad civil, pero también en las instituciones públicas, sobre la importancia de estudiar y conocer la evolución del conflicto armado en esta región del país.


La primera de este ciclo de conferencias se denominó “Dinámicas del Conflicto Armado y el Desarrollo en el Cesar”; y en la misma participaron tres importantes investigadores: Mauricio Romero, autor de varios estudios sobre el fenómeno paramilitar en Colombia, quien en la pasada feria internacional del libro presentó su trabajo “La Economía de los Paramilitares”.

Omar Gutiérrez, investigador de la Corporación Nuevo Arco Iris, quien ha realizado un estudio reciente sobre los temas de desarrollo con sensibilidad al conflicto en el Departamento del Cesar, trabajo que se encuentra para publicación. Y el periodista César Molinares, Director de Verdad Abierta, quien ha adelantado un estudio reciente sobre el fenómeno paramilitar del Bloque Norte.



Conflicto y desarrollo en el Cesar



El investigador Omar Gutiérrez presentó un resumen de una amplia investigación sobre el conflicto armado en el país, en general, y la evolución del mismo en el departamento del Cesar, que primero vivió la violencia guerrillera, luego la violencia paramilitar y posteriormente la situación actual, de desmovilización de los grupos paramilitares pero simultáneamente de la aparición de otros grupos ilegales como las denominadas bandas criminales.

En su opinión se requiere fortalecer a las organizaciones de la sociedad civil para formar una ciudadanía que apoye iniciativas como el Programa de Desarrollo y Paz (PDP), al igual que el apoyo del sector privado y del sector público.

Paramilitares en el Cesar

El periodista Cesar Molinares, Director de Verdad Abierta, presentó algunas de las conclusiones de una investigación sobre el fenómeno del paramilitarismo en el Cesar. Sobre los orígenes de este fenómeno en esta región del país, y como el mismo estuvo asociado más a la apropiación ilegal de tierras que al combate de la guerrilla. Posteriormente, el fenómeno participó de la corrupción política administrativa mediante la apropiación de los recursos públicos de la contratación y en particular del sector de la salud.

La economía paramilitar

Por su parte, Mauricio Romero, presentó algunos aspectos de su trabajo de investigación para la realización del libro “La economía paramilitar”, en el cual se habla de la relación de varios sectores de la economía nacional con el apoyo y estímulo a los grupos de autodefensas.

Sin embargo, advirtió Romero, no fue fácil encontrar indicios de los nexos entre empresarios y paramilitares, en general. Pero, precisó, que estos si se dieron, principalmente en los sectores de la palma, principalmente en Chocó, y algunas multinacionales vinculadas a la explotación de la producción bananera y carbonífera. Este ciclo de conferencias, organizadas por el PDP y el PNUD, buscan crear conciencia y comprensión sobre la evolución del conflicto armado en el Cesar, y a su vez buscar espacios para construir escenarios de paz, desarrollo y gobernabilidad. Las próximas conferencias se realizarán en junio.

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Editorial de El Pilon, Exortando la Pertinencia del PDP Cesar, y la promoción de espacios como el Ciclo de Conferencias sobre Desarrollo y Paz en el Departamento del Cesar

Conflicto Armado, Paz y Desarrollo

Algunos sectores y personas en el país pareciera que aún no han comprendido la trascendencia que hay en la discusión protagonizada por el ex presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, y el actual Presidente, Juan Manuel Santos Calderón, sobre si Colombia vive o no un conflicto armado.


El tema, en el caso de algunas personas, se ha quedado en la anécdota y los corrillos políticos. No obstante, reconocer la existencia del conflicto armado que el país sufre desde hace varias décadas, implica, también, una agenda de políticas públicas distintas frente al tema de la seguridad, la violencia y las políticas económicas y sociales que se requieren para superar ese conflicto.

Desde el punto de vista político, Santos ha demostrado una autonomía ante su antecesor Uribe Vélez: llamó al gobierno a los liberales, y estos incluyeron nuevos temas en la agenda pública como es el caso de la Ley de tierras, ley de víctimas y ley del primer empleo, entre otros. Invitó a la coalición a Cambio Radical, el partido de Germán Vargas Lleras, y este dirigente político ha llevado muchos temas de sus propuestas de gobierno a la agenda del actual, como es el caso del Estatuto y la lucha contra la corrupción.

Santos cambió los actores políticos al frente del gobierno, y en la Unidad Nacional está parte de la U y el Partido Conservador, pero también Cambio Radical y los liberales, y la agenda de las políticas públicas prioritarias también ha cambiado. Reconocer la existencia de ese conflicto implica buscar políticas económicas, sociales y de gobernabilidad, que sean incluyentes, democráticas y con una visión de otro país a mediano y largo plazo.

Reconocer el conflicto no significa reconocerle beligerancia política a la guerrilla, que hace mucho rato perdió legitimidad, pero si implica reconocer la existencia de unas víctimas que han perdido mucho, algunos todo, en manos de los violentos y de allí la necesidad de una nueva legislación para el tema de la tierra y para el tratamiento de las víctimas de esa situación irregular.

Al propio Presidente Santos, no sabemos si por estrategia política o por no querer polemizar, le ha faltado claridad y contundencia en defender su actual visión del tema del conflicto armado y la relación entre ese reconocimiento y la prioridad de sus políticas públicas.

Esa es la perspectiva del tema en el orden nacional; pero en el plano regional, hay que destacar y apoyar iniciativas como el Programa de Desarrollo y Paz del Cesar, con el apoyo del PNUD, han iniciado un ciclo de conferencias sobre el conflicto armado, la paz y el desarrollo en nuestro departamento.

Para nadie es un secreto que el departamento del Cesar, a pesar de ser un departamento joven, ha sufrido, de una manera particular, todas las etapas de la violencia que ha padecido el país. En efecto, además de sus complejos problemas sociales, de pobreza, marginalidad y desempleo, sufrió la violencia de la guerrilla, luego, en parte en reacción a la anterior, la violencia paramilitar y también otros fenómenos asociados al narcotráfico y a la delincuencia común.

Consideramos de la mayor importancia este ciclo de conferencias, organizados por el PDP y el PNUD, sobre la dinámica del conflicto armado en este departamento y la necesidad de construir escenarios de paz y unas políticas públicas que contribuyan a buscar una salida a esa situación, a partir de una sociedad civil, de una ciudadanía comprensiva del problema y consciente de la necesidad de su participación en el tema de la solución pacífica de todos los conflictos, incluyendo el armado, a partir de proceso sociales y económicos incluyentes, participativos y democráticos.

En ese orden de ideas, las conferencias ofrecidas por los investigadores, Mauricio Romero, Omar Gutiérrez y Cesar Molinares, constituyen nuevos aportes para entender nuestra historia reciente y aprender de lo sucedido para evitar que la misma se repita y – por el contrario- contribuir a construir escenarios de paz, propicios para superar ese conflicto y buscar un desarrollo más rápido y democrático.


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